Blogger Template by Blogcrowds.


El señor ángel miraba entre sus dedos la muchacha sonriente. La miraba ausente, como un perfil entre la lluvia. Miraba sus pasos de plata, su mirada ausente y sepia, mientras el ocaso le paseaba alrededor.
Si ella supiera que puede verla usted señor Ángel silencioso, si tuviera la certeza de sus ojos, tanta lágrima invisible sería historia y toda esta agonía un largo sueño de una noche de invierno. Si ella lo supiera, ay Ángel…
Pero en vista de tanto imposible, el señor ángel la observa con su bella tristeza, con su voz vaga atravesando un alféizar. Y la observa mientras pasa…

Y la dama taciturna, juguetea con sus recuerdos a la sombra. Tras los pasos de un trancón inútil, de un compromiso lejano y de un reloj atafagado de un tiempo pequeño, por los juegos de la memoria de un ausente.
Ella pasa y piensa en el ángel que no sabe que la ha visto. Roza sus dedos en el aire, y un piano con presencia de fantasma se agolpa en su mente. Tal vez ella sepa que él está allí, tal vez sepa que esto sólo es un mal sueño. Que abrirá los ojos a un nuevo cielo, donde empieza a amanecer.
Pero ella sabe que es mentira, o que la verdad al menos es ilusión, o algún verso tardío.

Y de repente la noche se viene, ella de golpe despierta, y el ángel yace ante ella. Duerme ante ese templo de lágrima y madera, de música y deshoras, y un tanto de luto a su lado. Los ángeles cantan en silencio. Y dicen que les gusta dejar su sonrisa impregnada de amaneceres sobre los vestigios de algunas glorias, que cuando ríen suena música y cuando cantan, ciertos versos se ahuyentarán y otros ante su presencia… se cansarán de cantar…

1 Comment:

  1. Wilmer said...
    Hola, me gusta mucho tu blog ;)... jeje al parecer si soy el primero en verlo, debes promocionarlo mas...

Post a Comment



Entrada más reciente Entrada antigua Página principal